Cuando estaba en preparatoria, mi mejor amigo, Kobeh, me pegó la costumbre de llevar una libreta de bolsillo a todos lados: aunque tenemos nuestros celulares, hay cierta magia y belleza en lo escrito a mano. Hace poco, en la oficina, comencé a escribir mis pendientes en notas adhesivas, y un compañero mencionó que él lo…