Toda maquinaria se desgasta, se atrofia. Es un hecho irrefutable. Con el paso del tiempo, los componentes ya no son lo que solían ser. Solo con el debido mantenimiento podemos conseguir que una máquina conserve un óptimo funcionamiento por el mayor tiempo posible; y, aun así, todo en este mundo (¿universo?) cumple su ciclo de existencia.
